Nos conocimos por casualidad y en una amena charla logramos saber que hacía y a que nos dedicábamos cada uno. Fue así que otro día combinamos para realizar una sesión de fotos en exteriores para fortalecer y actualizar ambos portfolios. La repentina lluvia en el corazón de la gran manzana nos obligó a buscar un lugar cubierto y como ya tenía en uso el nuevo equipo no dude en usarlo. 
La cámara fue la Sony a7RIII, de 42 mp con un lente super luminoso Sigma de la línea ART, el 85 mm ƒ1.4 DG HSM.La iluminación fue con un esquema cruzado con el Flashpoint XPLOR 400 Pro de 400W con un octabox Godox, dos flashes eVolv de 200 W cada uno en otro softbox y un relleno de contra a cargo de un Speedlight Li-on R2 TTL. Todos sincronizados a alta velocidad con el transmisor R2 PRO 2.4GHz montado sobre la cámara.